Somos católicos y protestantes a la vez, Fomentamos la razón humana y no ejercemos control sobre la interpretación y práctica de la fe.
Fomentamos la vida cristiana responsable y la participación de todos los miembros en la vida y misión de iglesia. No somos rigoristas ni dogmáticos y valoramos la igualdad del hombre y la mujer redimidos por Cristo (Gálatas 3:28-29), por lo que una mujer puede optar a las órdenes sagradas. La confesión de pecados es voluntaria y pública, en la liturgia, por tanto, si hay confesión privada es por iniciativa de la persona que lo solicita.